¿Cuántas veces intentaste hacer masa para empanadas sin gluten y terminaste frustrada porque se quiebra al cerrarla? Sé perfectamente lo que se siente pelear con una masa seca que arruina cualquier relleno y te quita las ganas de cocinar.
La buena noticia es que lograr unas tapas elásticas, manejables y que doren precioso en el horno es totalmente posible. Todo se resume a usar la combinación correcta de ingredientes y entender la textura exacta que necesita tu masa.
Hoy te voy a enseñar el método definitivo para preparar esta masa para empanadas sin gluten en tu casa. Es una receta fácil que sirve para cualquier relleno y te garantizo que vas a querer guardarla para siempre.
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Sobre esta receta de masa para empanadas sin gluten
Esta preparación destaca por ser sumamente versátil, ya que funciona excelente tanto para freír en abundante aceite como para cocinar al horno. Su textura final es suave, no se pega en los dedos durante el armado y logra un color dorado increíble gracias a sus ingredientes.
Es importante mencionar que rinde entre 10 y 12 empanadas dependiendo del cortante que utilices y del espesor que le des a la masa. Además, te permite rellenarla con lo que prefieras, desde una clásica carne picada a cuchillo hasta la opción que más te guste en casa.
Como siempre que cocinamos sin gluten, es fundamental cuidar la manipulación de los alimentos. Recordá limpiar muy bien tus utensilios y la superficie de trabajo para evitar cualquier riesgo de contaminación cruzada y garantizar que tu preparación sea completamente segura.
Base o secreto de la receta
El gran secreto para que esta masa no se quiebre es la incorporación de la goma xántica. Este ingrediente es absolutamente indispensable porque nos aporta esa elasticidad que la premezcla por sí sola no tiene.
Por otro lado, la harina de garbanzos es la responsable directa de darle ese tono doradito tan tentador y un sabor especial a la masa. Junto con la leche en polvo, logramos una textura suave y muy tierna en boca.
¿Qué puede salir mal?
Uno de los problemas más frecuentes es que las empanadas se abran durante la cocción. Esto suele pasar si ponés demasiada cantidad de relleno en cada tapa, lo que genera tensión en la masa y provoca que el repulgue ceda en el horno.
Otro inconveniente común es que la masa se empiece a resquebrajar mientras armás las tapas. Esto ocurre porque la masa sin gluten se seca rápidamente al estar expuesta al aire. Si notas que sucede, simplemente volvé a amasar un poco, estirá de nuevo y cortá.
Características principales de la receta
Esta preparación se destaca por un amasado manual relativamente corto pero fundamental para reconocer la textura correcta de la masa. Vas a notar que es una masa muy manejable y que permite ser estirada de forma pareja.
Su perfil de cocción también es muy noble. Soporta sin problemas la alta temperatura del horno y adquiere firmeza sin perder su suavidad interior. Es ideal para trabajar de corrido, ya que las tapas deben rellenarse en el momento para aprovechar su máxima elasticidad.
Variaciones de la receta
Si no tenés harina de garbanzos en tu casa, podés reemplazarla fácilmente sumando más cantidad de premezcla sin gluten. También es posible utilizar otro tipo de harina sin gluten que aporte valor nutritivo a la preparación, según lo que tengas disponible.
En caso de que no puedas consumir lácteos, la leche en polvo se puede sustituir directamente por más premezcla sin alterar la estructura básica. Además, tenés la libertad de elegir el aceite que prefieras, ya sea de girasol, de oliva o de maíz.
5 consejos clave para que la receta salga perfecta
Te sugiero que siempre rompas el huevo en un recipiente aparte antes de sumarlo a la mezcla. Es una costumbre sencilla que te asegura comprobar que está en perfecto estado y evita que arruines todos los ingredientes secos si llega a estar en malas condiciones.
Agregá el agua muy de a poco mientras vas integrando la masa. La cantidad exacta puede variar ligeramente, por lo que lo más importante es observar la textura con tus manos para lograr un bollo tierno que no se te pegue en los dedos.
Estirá la masa hasta alcanzar un grosor aproximado de entre dos y tres milímetros. Para mí es la medida ideal porque te asegura que la tapa tenga buena estructura, no se rompa al momento de cerrarla y contenga perfectamente el relleno.
Si tenés miedo de que las empanadas se abran al repulgar, te recomiendo humedecer ligeramente todos los bordes de la masa con un poquito de agua. Esto funciona como un pegamento natural y sella muy bien las uniones antes de llevarlas al fuego.
Si querés tener empanadas listas para otro momento, podés congelarlas ya armadas pero en crudo, o bien cocinarlas por completo y congelarlas cocidas. Cuando quieras comerlas crudas congeladas, simplemente las sacás del freezer y las mandás directo al horno. No te aconsejo freírlas para luego congelarlas.
Receta de masa para empanadas sin gluten
Ingredientes
- 200 g de premezcla sin gluten
- 25 g de harina de garbanzos
- 20 g de leche en polvo
- 1 cucharadita de goma xántica
- 1 cucharadita de psyllium (opcional)
- Sal a gusto
- 1 huevo
- 3 cucharadas de aceite (girasol, oliva o maíz)
- 100 cc de agua (cantidad aproximada)
- Relleno a elección
La goma xántica es indispensable para la estructura de la masa y no se puede omitir. El psyllium, aunque es opcional, suma muchísima elasticidad. Podés reemplazar la harina de garbanzos y la leche en polvo por más premezcla si lo necesitás.
Rendimiento: entre 10 y 12 empanadas
Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de cocción: 20 minutos aproximadamente
Cómo hacer masa para empanadas sin gluten paso a paso
- Mezclar los ingredientes secos en un recipiente.
- Incorporar los ingredientes húmedos y el agua.
- Integrar y amasar hasta lograr una textura suave.
- Estirar la masa con un palo de amasar.
- Cortar las tapas y unir los recortes.
- Rellenar y cerrar las empanadas.
- Cocinar al horno o freír hasta dorar.
Paso 1: Mezclar los ingredientes secos en un recipiente
Colocá en un bol la premezcla sin gluten, la harina de garbanzos, la leche en polvo, la cucharadita de goma xántica, el psyllium si decidís usarlo y un poquitito de sal. Mezclá muy bien todos estos secos para que se integren de forma perfecta.
Paso 2: Incorporar los ingredientes húmedos y el agua
Sumá a la mezcla el huevo, las tres cucharadas de aceite de tu preferencia y un chorrito de agua. Comenzá a integrar los ingredientes con la ayuda de una espátula para que los líquidos empiecen a hidratar a los secos paulatinamente.
Paso 3: Integrar y amasar hasta lograr una textura suave
Retirá la espátula y empezá a amasar directamente con las manos. Si notás que la masa está muy seca, agregá un poquito más de agua. Tenés que amasar bastante hasta conseguir una masa tierna, suave y que no se te pegue en absoluto a los dedos. Incorporá la cantidad de agua que necesites hasta lograr ese punto, pero hacelo siempre de a poco, para evitar que la masa quede demasiado hidratada y tengas que compensar agregando más secos.
Paso 4: Estirar la masa con un palo de amasar
Pasá la masa a una superficie limpia y amasá un poquito más para darle calor. Con la ayuda de un palo de amasar, estirá la masa hasta lograr un grosor aproximado de entre dos y tres milímetros, cuidando que quede pareja y elástica.
Paso 5: Cortar las tapas y unir los recortes
Utilizá un cortante redondo para marcar y cortar las tapas. Una vez que tengas las primeras separadas, juntá todos los restos de masa, volvé a amasarlos un poco, estirá nuevamente y repetí el corte hasta usar todo el bollo.
Paso 6: Rellenar y cerrar las empanadas
Tomá una tapa, humedecé los bordes si lo creés necesario y colocá una porción moderada del relleno que hayas elegido en el centro. Cerrá presionando bien los bordes para sellar y hacele el repulgue que prefieras para asegurar que no se escape nada.
La masa es muy elástica y muy manejable, así que podés hacer el tipo de repulgue que más te guste sin miedo a que la masa se quiebre.
Paso 7: Cocinar al horno o freír hasta dorar
Acomodá las empanadas separadas entre sí en una fuente y llevalas a un horno fuerte, a unos 200ºC, durante aproximadamente 20 minutos. Si preferís, también podés cocinarlas friéndolas en abundante aceite caliente hasta que adquieran un color bien dorado.
Preguntas frecuentes sobre la masa para empanadas sin gluten
¿Se puede guardar la masa sola para usarla al día siguiente?
Como te comenté, esta masa no se puede guardar sola para rellenar después porque se reseca al estar expuesta al aire o al frío. Si necesitás adelantar trabajo, lo ideal es armar las empanadas y congelarlas directamente para cocinarlas otro día.
¿Qué es la contaminación cruzada y cómo evitarla al hacer esta masa?
La contaminación cruzada ocurre cuando un alimento sin gluten entra en contacto con partículas de gluten. Para evitarla, debés cocinar en una superficie exclusiva o rigurosamente limpia, usar utensilios que no hayan tocado trigo o avena, y lavarte muy bien las manos.
¿Por qué la goma xántica es tan importante en esta receta?
La goma xántica cumple la función que normalmente tiene el gluten en las harinas de trigo: aportar elasticidad y estructura. Sin este ingrediente fundamental, las masas sin gluten tienden a desgranarse y resulta prácticamente imposible estirarlas o armar tapas exitosas.
Las mejores empanadas sin gluten son las caseras
Espero que te animes a preparar esta receta en casa y descubras lo fácil que puede ser disfrutar de un plato tan tradicional sin preocuparte por el gluten. Verás que con un poco de práctica, el amasado se vuelve sumamente rápido y muy reconfortante.
Si conocés a alguien que está empezando este camino sin gluten y se pelea constantemente con las masas, no dudes en compartirle este artículo. Podés seguir navegando por la web para encontrar muchas más ideas y recetas pensadas especialmente para facilitar tu día a día.







